lunes, 31 de mayo de 2010

LA RESPUESTA

Quizá lo más chocante de todo es que la respuesta siempre ha estado ahí. Agazapada. Escondida. 

Esperando tranquilamente a que adquiriéramos la suficiente sabiduría y superáramos suficientes miedos para fijarnos en ella. Y, cuando lo hacemos, nos damos cuenta de que siempre estuvo a nuestro lado. ¡Y pensar que nosotros hemos recorrido miles de kilómetros buscándola...! 

Hemos reído, llorado, sufrido, nos hemos roto en mil pedazos, nos hemos vuelto a recomponer y todo para, al final, darnos cuenta de que la respuesta estaba dentro de nosotros. Por ello, lo que debemos pedir si es cierto que existe la reencarnación, es el don de mirar en nosotros mismos antes que buscar en los demás.

No hay comentarios: