Cargando contra los profesores


Cuando oigo a los políticos y periodistas (des)informados decir que los profesores de los Institutos de Secundaria son los profesionales que menos trabajan, no puedo por menos que moverme entre la carcajada y el cabreo más absoluto. Como pareja, hermana, sobrina, prima y nieta de profesores de secundaria, conozco bien la realidad y la realidad es muy distinta.


Son 18 las horas que los profesores pasan delante de los alumnos, pero son incontables las que pasan, tanto en los Institutos como en casa preparando clases, organizando actividades y corrigiendo trabajos y exámenes. Todo junto, normalmente supera en bastante las 7 horas y media diarias que dura una jornada media de un trabajador. Tardes, fines de semana, puentes... son pocas las fiestas que, durante el curso, puede disfrutar un trabajador. Así que se dejen de manipular. Decir que un profesor trabaja las 18 horas del Instituto es como decir que el presentador del telediario trabaja media hora al día.



Me dirán que muchos profesionales trabajan esas o más horas, y no lo niego, pero pocas profesiones son más importantes y están más degradadas que la de profesor. En sus manos tienen la educación de las nuevas generaciones, lo cual les lleva a una lucha diaria con alumnos cada día más maleducados, con unos padres más permisivos y que han perdido totalmente el concepto de autoridad. La guerra diaria de los móviles, Ipods, Ipads, faltas de respeto, insultos, malos modos e incluso agresiones verbales y físicas que tienen que sufrir los profesores es incontable, y cualquiera que se relacione con ellos lo sabe.

Y todo este desprestigio no va a contribuir mas que a hacer aún más difícil una labor ya de por sí complicada. La mayoría de los profesores, sobre todo los maestros, lo son por vocación, porque creen que no hay dedicación más bonita que la de transmitir conocimientos. Pero la lucha que tienen que llevar día a día hace que, poco a poco, la vayan perdiendo y que, con el tiempo, todos acaben buscando una alternativa a la enseñanza.

Cuidar a los profesores es cuidar la educación. Y cuidar la educación es cuidar el futuro. Los profesores no piden nada extraordinario, sólo que les permitan ejercer su labor, cada día más difícil. Y lo malo de atentar contra los profesores es que las consecuencias no se verán hoy, ni mañana, sino dentro de unos años, cuando los niños que hoy pueblan los institutos salgan al mundo real.

Y para todos aquellos que creen que los profesores viven como Dios, les diré, en primer lugar, que ellos también pueden ser profesores. No tienen más que cursar una licenciatura, hacer un Master, estudiar durante dos años unas oposiciones durísimas y ya serán profesores. Y si aún les da envidia, que se pasen por un Instituto cualquiera. Verán como, en pocos minutos se les quitan las ganas. Incluso teniendo dos meses de vacaciones.

Comentarios

Angela CM ha dicho que…
Mercedes, tienes toda la razón en que dices de los profesores. Me han gustado todas las entradas que he leído, seguiré en otro momento.

Te he visto en los premios 20blogs, y te invito a "Conocer Madrid"

Un saludo
Mercedes Torija ha dicho que…
Hola Ángela, me he dado una vuelta por tu blog y me parece muy interesante descubrir cosas que, aunque madrileña de pura cepa, desconocía.

Un saludo

Entradas populares de este blog

VALENTI FAINE - LA VEU DE LA CIUTAT - PREGUNTAS SOBRE CUANDO EL DIABLO SE SIENTA A TU LADO

Entrelazamiento cuántico, almas gemelas y el hilo rojo

PAGANINI ¿VIOLINISTA DIABOLICO?