martes, 27 de diciembre de 2011

Cara a cara con el maltratador


Hacía tiempo que no me encontraba cara a cara con un maltratador psicológico, con una de esas personas que realmente disfruta humillando y machacando al otro, enfermándole, desmenuzándole la autoestima hasta despersonalizar y destruir al otro.


Hacía tiempo que no veía esa sonrisa perversa en quien no tiene problema en manipular, mentir o engañar para lograr su objetivo, que es dañar a otro, otro que, como suele ocurrir, no ha cometido otra falta que tener la mala suerte de cruzarse con esta persona en su vida. Porque un maltratador psicológico no necesita ninguna excusa o motivo para hacer daño. Simplemente, como depredador que es, elige, entre el rebaño, a su presa y va a por ella. Y, como depredador que es, elige a quien le parece más débil y, por lo tanto, más fácil de cazar y destruir.





Sé muy bien de qué hablo porque, escribiendo esto, no puedo evitar que se me revuelva el estómago, por las vivencias que vuelven a mí, hija de un maltratador tanto físico como psicológico, que convirtió mi niñez en un auténtico infierno.



Sin embargo, a punto de vomitar, puedo ver la diferencia. Ahora puedo percibir claramente todos los mecanismos que usa el maltratador para conseguir su objetivo, puedo ver cómo maneja finamente la violencia, el miedo, la mentira y la simulación para lograrlo. La diferencia es que yo ahora ya no tengo miedo y, aunque no soy yo la víctima, no estoy dispuesta a dejar que se salga con la suya. Porque si alguien sabe lo que es vivir a la sombra de un maltratador del que no te puedes librar, si alguien sabe el nivel de miedo, terror, angustia e incluso despersonalización que eso genera, es quien ha sulfrido maltrato siendo niño. 



Las víctimas del maltrato, sobre todo del psicológico, están solas, sobre todo porque el maltratador es muy hábil simulando lo que no es. Fuera de casa, los maltratadores suelen ser personas encantadoras, incluso bien considerados por amigos y familiares. Pero cuando la puerta de casa se cierra, la cosa cambia, y mucho. Demasiado.



Esa soledad es la que, unida al maltrato, va minando la autoestima de la víctima. Cuando ella o él lo cuenta, los demás le quitan hierro, porque seguro que está exagerando, porque las cosas no serán tan malas como ella o él lo pinta, porque ella o él siempre han sido personas difíciles de tratar, porque él o ella tampoco serán tan inocentes... curiosamente, la víctima encuentra mucho más difícil que el maltratador lograr que crean en lo que cuenta.



Y es una de las herramientas favoritas de cualquier maltratador es la inversión de la culpa. En un maltrato, la culpa es de quien maltrata, quien hace daño es quien maltrata, y la víctima es quien es maltratado. Pero el maltratador logra darle la vuelta a la tortilla y se presenta como una pobre víctima que hace lo que hace por corregir al otro, porque el otro le "obliga" a ello.



He visto mucha gente entrar al trapo de la inversión de la culpa con total facilidad. Y no es raro. Cuando eres niño y tus padres son maltratadores, esa inversión de la culpa se hace de modo natural. Según los psicólogos si, de niño, tuvieras que aceptar que tus padres te hacen daño, te volverías loco, por lo cual buscas una motivación en su comportamiento, porque tus propios padres no pueden hacerte daño de forma gratuita. Y normalmente la encuentras y terminas justificando su comportamiento y creyendo que, realmente lo mereces.



Y eso es lo que hace también el adulto maltratado. Incapaz de asumir que alguien le haga daño gratuitamente, busca en su comportamiento un motivo, algo que haya hecho nacer en el otro ese odio y esa inquina hacia su persona y, generalmente, lo encuentra. Y, a partir de ese punto, está perdido.



A todo el mundo hay que darle el beneficio de la duda, y aunque haya personas que utilicen el maltrato como arma arrojadiza, es necesario que, por norma, creamos a la víctima. Da igual si son padres e hijos, hermanos, pareja, amigos, compañeros de trabajo o incluso vecinos. La soledad es la perdición de la víctima. Pero creer en ella, apoyarla y ayudarla es la perdición del maltratador. Buscar apoyo, ya sea en la familia, en la Administración, en terapeutas o en asociaciones es la única salvación.



Y, si mientras lees esto, sigues pensando que sólo se maltrata a la gente débil, a quien lo busca, a quien no tiene carácter o a quien realmente merece ser maltratado, deberías saber que cualquiera de nosotros podemos, en cualquier momento, ser una víctima del maltrato. No hace falta un motivo. Basta con tener la mala suerte de ponerse en el camino de un maltratador, ya sea en la familia, con los amigos, en tu pareja, en el trabajo o en tu comunidad de vecinos.

Nota del autor: Aunque se ha usado casi siempre en el artículo la palabra maltratador (masculino) porque es más habitual que el hombre sea maltratador, tanto en este término como en el de víctima pueden incluirse ambos sexos.


9 comentarios:

David del Bass dijo...

Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

Mariela Parma dijo...

Preciosa entrada!!! Podrías por favor pasar y dar tu opinión y si puedes votar, en buena hora, por: http://lablogoteca.20minutos.es/todo-preescolar-15750/0/
Ya faltan dos días nada más para poder votar!! gracias!!

Mercedes Torija dijo...

Muchas gracias David, me alegro de que te haya gustado. Pásate cuando quieras, que serás bien recibido. Feliz año a ti también aunque sea con muuuuucho retraso :-)

Mercedes Torija dijo...

Hola Mariela, no pude votar, pero espero que hayas tenido suerte en los premios.

SOLCALIA dijo...

hola yo he sido victima de violencia en todos los modelos que se dan, pero el psicologuico es indemostrable i el fisico solo tenia dos niños una de 3a i la niña de 15 meses osea que por falta de testimonios de quien me provoco las lesiones el es una persona normal que puede tener a sus hijos que hoy tiene 11 i 8 años a los cuales maltrata que he deninciado pues los encerro en un maletero de un coche i circulo con ellos ademas de mil abusos mas com dejarlos sin comer i el maltrato psicologuico el pretende que todos estamos locos i poder leer tu bloc he virto que no somos solo nosotros que tu escribes lo mismo que yo pienso i que es muy duro pues estamos solos i soy impotente delante de la justicia que no hace nada no puedo salvar a mis hijos i no se que hacer
me gustaria estar en contacto con tigo por correo electronico,
solcalia@gmail .com pues en ocasiones ver que hay mas como nosotros o en tu caso que has vivido lo que estan viviendo mis hijos o ellos solo una parte pues me tiene a mi , aunque mi agressor sige haciendome daño pues tiene medios i judicialmente nio me liveran de el ...
os necesitamos para seguir en pie

Anónimo dijo...

Con tu permiso voy a imprimir esta entrada porque yo, desgraciadamente ya me he encontrado con algún maltratador psicológico pero como era mi marido, lo solucioné relativamente rápido, me alejé lo más que pude de él, pero en esta ocasión resulta que mi maltratador es mi hermano, y no es tan fácil huir y alejarse de él pues los dos vivimos en la vivienda familiar y cuando mi madre está nos apoyamos la una en la otra y hacemos fuerza para controlar su ira y sus "locuras" pero mi madre pasa muchos meses fuera de casa, visitando al resto de la familia en el pueblo.

A mi me tiene aterrorizada, se me erizan todos los pelos del cuerpo cada vez que ha salido y noto la llave en la puerta, cada vez que oigo que ha golpeado algo, cada vez que oigo que está de mala leche.

Quiero imprimir esta entrada para enseñarsela a mi madre cuando hablemos del tema porque precisamente todo lo que has escrito es lo que yo siento y parece que oído de boca de otras personas lo creen un poco más. Y sé lo que me digo porque he pasado 3 años con depresión, para mi madre la depresión no existía y me ha costado Dios y ayuda hacerle entender y las mejores maneras muchas veces han sido con artículos como el tuyo. Ahora que me está pasando esto necesito esa ayuda extra.

Gracias por explicarlo tan bien.

Mercedes Torija dijo...

Hola, me alegro mucho de que mi entrada te haya ayudado. Espero que estés mejor de la depresión y te encuentres mejor y hayas encontrado el modo de solucionar la situación de maltrato en que te ves envuelta. El tener a tu madre a tu lado te ayudará, y espero, de verdad, que las cosas vayan mejor. Entiendo perfectamente cuando hablas de que tu hermano te tiene aterrorizada, de tantos miedos que nos invaden cuando convivimos con un maltratador. Te mando toda la energía y toda la esperanza, y espero que encuentres la fuerza para salir.
Un saludo,
Mercedes

Anónimo dijo...

"inversión de la culpa", esta es la parte mas perversa, ocurre como con los mentirosos (estos lo son) que cuando repiten una falsedad mas de un vez, se la creen totalmente.

Mercedes Torija dijo...

Hola Anónimo,
Primero mis disculpas por tardar tanto en responderte y después decirte que coincido plenamente con lo que dices. La parte más perversa