Obstáculos para escribir o los miedos del escritor (I)

Para todos los que nos autodefinimos o nos reconocen como escritores, escribir es un placer. Sin embargo, no siempre dedicamos tanto tiempo a esta actividad como nos gustaría. Y no hablo de tener que aparcar la escritura por el trabajo, la familia o cualquier otro compromiso, sino de esos momentos en los que, teniendo tiempo para nosotros e incluso sintiéndonos inspirados y con ganas de comenzar o continuar aquello que estábamos escribiendo, no lo hacemos. Es en estos momentos cuando aparecen los obstáculos para escribir, que nos alejan de nuestra vocación y nos paralizan ante el folio en blanco. 

Son estos miedos los que convierten a muchos escritores en grandes procrastinadores, retrasando el momento de ponernos a escribir con cualquier excusa que evite que nos enfrentemos a ellos. La buena noticia es que podemos enfrentarnos a ellos y superarlos, permitiéndonos así a nosotros mismos disfrutar del placer de escribir. 

El primer paso es dejar atrás la búsqueda de la perfección. Eso no significa que escribamos lo mejor que sepamos y que pulamos nuestras obras hasta que bruñan bajo el sol, pero sin limitarnos a nosotros mismos buscando una perfección imposible. Somos imperfectos y, como tales, cometemos fallos, metemos la pata y no todo lo que escribimos es perfecto. 


Otro miedo que nos paraliza es no saber a ciencia cierta si lo que escribimos es bueno. A mí me ocurre muchas veces que, mientras escribo algo, me parece bueno, pero lo releo unas horas después y ya no es así, o al revés. En otras ocasiones, cuando ha pasado mucho tiempo desde que escribí algo, me parece realmente bueno, pero después recuerdo que aún ningún agente ni editorial ha accedido a publicar mis obras, y mi miedo a no ser buena vuelve a mí. 

Creo que una de las claves para superar esto es ser tú mismo al escribir. Puede que lo que escribamos no sea bueno, puede incluso que no tengamos madera de escritores, pero lo que es indudable es que lo que cada uno de nosotros escribimos, creamos, es algo personal e intransferible que sólo podemos hacer nosotros. 

Se trata, como dicen, de encontrar la propia voz, de darle nuestro toque único a nuestra obra. Y si realmente disfrutamos escribiendo, si escribiendo te sientes fluir, como dice la psicología positiva, que sea bueno o malo lo que escribes es algo que queda al margen. Eso sí, siempre buscando la mayor calidad en aquello que escribimos.

Para terminar esta primera parte, creo que no puede faltar el miedo a las críticas, cuando son malas, claro. Los escritores deseamos gustar a todo el mundo, que todo aquel que nos lea quede encantado con nuestras palabras. Sin embargo, olvidamos una norma fundamental, y es que es imposible gustar a todo el mundo. Tú mismo, si haces memoria, recordarás algunos autores que te encantan y otros que no te gustan, lo cual no les resta valor. El secreto para superar esto es quedarte con aquellos a quienes les gusta lo que haces. Esto no significa que no aprecies las críticas constructivas, que te enseñan y te mejoran como escritor, pero sí que dejes de poner el foco en aquellos a quienes no les gusta lo que haces. Hay muchos a quienes sí. 



Comentarios

La noche más oscura ha dicho que…
Hola Mercedes, hemos encontrado por casualidad tu blog echando un vistazo al foro de escritores. Somos www.lanochemasoscura.com, hemos salido al aire apenas un mes. Pretendemos ser una publicación colectiva para conectar con gente que escribe y dar absoluta libertad creativa. Somos por ahora una pequeña familia. Iremos echando un vistazo a lo que escribes, te invitamos a que te des una vuelta por nuestro chiringuito. Si te apetece contactar con nosotros para lo que necesites nuestro email es lanochemasoscura@lanochemasoscura.com No prentendemos hacer spam ni nada por el estilo, ya te digo que te iremos siguiendo en este blog. Saludos y mucha fuerza con tus letras.
Prisca Nerín ha dicho que…
Totalmente de acuerdo, Manhattan. Siempre seremos nuestro enemigo más peligroso, pero también podemos sacar la voluntad de superarnos y quedarnos en paz con nuestro trabajo.
Un saludo y nos leemos ;) .
Mercedes Torija ha dicho que…
Gracias por tu comentario, Prisca y estoy totalmente de acuerdo contigo. Somos nuestra espuela y nuestra rienda al mismo tiempo, pero siempre disfrutando con la escritura, aunque tengamos que esconder manzanas en un cajón :-)

Entradas populares de este blog

Entrelazamiento cuántico, almas gemelas y el hilo rojo

VALENTI FAINE - LA VEU DE LA CIUTAT - PREGUNTAS SOBRE CUANDO EL DIABLO SE SIENTA A TU LADO

This is me