lunes, 1 de mayo de 2017

LA TIZA EN LA PIZARRA, EL CUCHILLO EN EL PLATO... ¿POR QUÉ NOS DAN DENTERA?

Uno de los lugares donde más difícilmente me encontraréis es uno de esos restaurantes donde el plato principal es la carne (excepto si son hamburguesas, como entenderéis después). Y no porque no me guste, al contrario, me encanta. El problema es que, cuando te traen un filete, tienes que cortarlo para comértelo y es cuando comienza mi pesadilla: el chirrido del cuchillo rozando el plato al cortar el filete, sobre todo si está un poco duro.

 Al primer microchirrido tengo que soltar los cubiertos y llevarme la mano a los dientes, porque tengo la sensación de que los está atravesando una corriente eléctrica que resulta del todo insoportable. Como soy bastante educada, en esas situaciones me suelo limitar a mirar al comensal ruidoso con la misma cara de reprobación que Sheldon Cooper cuando te sientas en su sitio del sofá, mientras en mi imaginación me levanto, le quito el cuchillo, se lo pongo con violencia en el mantel y le digo: ¡Deja ya el cuchillito de las narices!


Esto, que puede parecer un comportamiento absolutamente patológico, nos ocurre a todos con las cosas más dispares, nos dan “dentera” o “grima”. Y si no, que se lo digan a los pobres alumnos del mundo cuando la tiza chirría sobre el encerado…

Esto me ha llevado a preguntarme qué es la dentera y, sobre todo, ¿por qué algunas cosas nos dan dentera y otras no?


Según el diccionario de la RAE la dentera es la sensación una “sensación desagradable que e experimenta en los dientes y encías, al comer sustancias agrias o acerbas, oír ruidos desapacibles, tocar determinados cuerpos y aun solo con el recuerdo de estas cosas”.

Ahora que ya sabemos qué es la dentera, llega la pregunta del millón: ¿Por  qué unas cosas nos dan dentera y otras no? ¿Por qué alguna de esas cosas parecen ser universales o al menos comunes a un gran número de mortales y otras parecen manías nuestras?

Según los científicos, aquí, como en muchos otros procesos, entra en juego esa parte del cerebro denominada amígdala, que es la que también se activa cuando sentimos miedo, ira o cualquier otra emoción. Lo que ocurre es que esta parte del cerebro toma el control cuando oímos un sonido muy molesto. Esto supondría que se trata de una reacción evolutiva: todos los animales consideran los sonidos agudos, estridentes y chirriantes como señal de peligro, y nuestro cerebro los percibe del mismo modo. Dado que ya somos civilizados y no podemos salir corriendo o saltando de rama en rama, desarrollamos la reacción adversa conocida como dentera.

Pero no sería esta la única causa. Según  la publicación , los sonidos cuya frecuencia varía entre los 2.000 a 5.000 hertzios (Hz) resultan desagradables para los seres humanos, porque es el rango al que nuestros oídos son más sensibles. Teniendo esto en cuenta, podría tratarse también de un mecanismo de protección del sistema auditivo. Sea cual sea, en este mismo artículo, recogieron los diez sonidos que más dentera daban después de analizar las reacciones de 16 sujetos a los diferentes estudios. El ranking de los ganadores fue:

Journal of Neuroscience

- Un cuchillo en un cristal o en una botella.

- Un tenedor en un plato o vaso.

- Tiza en la pizarra.

- Una regla en un vaso (supongo que será golpeando ambos).

- Un grito de mujer (como mujer que soy, no pienso hacer ningún comentario…)

- Una amoladora angular (reconozco que no tenía ni idea de lo que esto significa, por lo que fui a la Wikipedia y encontré esta definición) Y sí, da dentera…

- El chirrido de los frenos de una bici.

- El llanto de un bebé

- Un taladro eléctrico (y si es del vecino un domingo a las ocho de la mañana ni te cuento...)



Mi lista sería un tanto diferente. A mí, por ejemplo, me da mucha dentera que la gente pase la mano por los globos. Ese sonido me da ganas de hacérselo tragar. Y también me ponen del hígado las personas que hablan a gritos por el móvil en el metro... pero no sé si se podría encuadrar dentro de la dentera...

Supongo que cada uno tenemos nuestras denteras particulares, ¿no?  Sería curioso hacer una lista con todas ellas.

                 

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