jueves, 15 de noviembre de 2018

BOHEMIAN RAPSODY: UNA INSPIRADORA EXPLOSIÓN DE MÚSICA


Ayer miércoles fui al cine a ver por segunda vez Bohemian Rapsody. Como fan absoluta de Queen desde que los descubrí allá por principios de los ochenta, no podía dejar de ver esta película. Y he de decir que esta segunda vez me gustó incluso más que la primera.

La primera me encantó, pero no pude por menos de recordar cómo mi amiga Sonia y yo, dos locas de Queen, lloramos la noche que anunciaron la muerte de Freddy Mercury y, más aún, viendo el Concierto homenaje a Freddy Mercury para el conocimiento del SIDA (The Freddie Mercury Tribute Concert for AIDS Awareness) que se celebró en el estadio de Wembley en 1992, cinco meses después de la muerte de Freddy Mercury y a la que acudieron también un gran número de artistas a rendir homenaje a su amigo, como Metallica, Guns N' Roses, Extreme, David Bowie, Elton John, Def Leppard, Ian Hunter, Mick Ronson, Seal, George Michael, Roger Daltrey, Robert Plant, Bob Geldof, Tony Iommi, Zucchero Fornaciari, Lisa Stansfield, Liza Minnelli, Annie Lennox, Spinal Tap, Paul Young y Chris Thompson.

La voz de Freddy Mercury siempre fue única e insustituible. ¿Quién puede escuchar una canción de Queen sin ponerse en pie moverse al ritmo de la música e imitar los gestos de Freddy? Supongo que pocos, incluso en el cine. Pero también la guitarra de Brian May, el estoicismo de Deacon y la rebeldía de Taylor. Queen no podía existir sin ninguno de ellos.

Mientras escribo estoy viendo y oyendo (y disfrutando) de nuevo del concierto de Queen en Wembley dentro del Live Aid organizado por Bob Geldof en 1985. Y después de ver la película y conocer detalles de la vida de Freddy que desconocía (ver cómo estar con la persona equivocada te puede destrozar la vida y encontrar a la persona correcta te la puede devolver) me parece aún más increíble ver a Freddy moviéndose por el escenario, dando todo lo que tenía y siendo el líder de una actuación que fue un hito en el mundo del rock.



La historia de Freddy y Queen es inspiradora. De cómo podemos perdernos y volver a encontrarnos, dejar de ser nosotros y, de nuevo, como dice Freddy en Bohemian Rapsody, “ser lo que estábamos destinados a ser”. No importan los tropiezos. Importa la gente que de verdad nos quiere, aquellos a quienes realmente consideramos nuestra familia (que no tiene por qué ser la verdadera), las personas que realmente nos quieren, nos apoyan, confían en nosotros y quieren, realmente, sin ningún interés, lo mejor para nosotros.

Freddy Mercury sigue más vivo que nunca. Y no dejéis de ver la película. Fans de Queen o no, los conozcáis o no (si es que hay alguien que no 😊) es una película inspiradora, magistral y, sobre todo, llena de buena música. Y la actuación de Rami Malek, inconmensurable. 

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